Hace poco menos de un mes tuve la enorme oportunidad de darme el rol con el mítico Almighty y el no menos célebre Tocaranch, miembros distinguidos de Moto Ruta México y en general, de la Blogósfera motera. El plan de la rodada surgió, -como suelen surgir los planes que valen la pena- al calor del momento, durante una plática por MSN.
El punto de reunión con los bikers Toluqueños sería en Villa del Carbón, un poblado perteneciente al Municipio de Nicolás Romero ubicado a escasos 60 kilómetros de mi hogar en la república popular de Cuautitlán IzCalifornia. Como supuse que a mis amigos les tomaría más tiempo llegar al punto de reunión que acordamos, decidí tomarme mi tiempo para desayunar, abrigarme bien y salir a recargar combustible. De manera que me lanzé al encuentro de mis amigos con toda la calma del mundo.
El gusto por rodar en el corcel negro llamado Beauty me ha llegado -como dice la canción- de esa manera, que uno no se da ni cuenta. Como un gusto que no tiene horario, ni fecha en el calendario cuando las ganas se juntan. De manera que suelo tomarme con calma los detalles previos a las rodadas de fin de semana. Después de checar los niveles de combustible, los artículos de mi improvisada alforja y el nivel de aire de mis neumáticos salí de Izcalli con destino a la carretera libre de Tepotzotlán - Villa del Carbón.
Ya encaminado en los parajes de Tepotzotlán recibí el primero de varios mensajes SMS del "señor sin mica negra no ruedas" en los que me informaba su posición. Por desgracia, muy tarde comprendí que no me encontraba ante el biker promedio que rueda con cautela y previción, sino con un par de veloces riders que se encontraban ya en el punto de reunión cuando a mi me faltaba más de la mitad de la distancia.
Supuse que si aumentaba la velocidad crucero podría dar alcance a mis amigos en cosa de 30 minutos, pero lamentablemente la cosa no fue tan fácil como yo pensaba, pues justo al superar Cahuacán -un poblado de origen prehispánico, perteneciente a la etnia otomí del Estado de México- la carretera libre rumbo a Villa del Carbón se convierte una carpeta asfealtica que emula las caprichosas siluetas de una serpiente que se enrosca en medio de los cerros ofreciendo al motociclista tramos de bajada no propios para cardiácos.
Debo confesar que los tramos me representaron tal dificutad y me exigieron tanta concentración que ni siquiera tuve tiempo para admirar la belleza de los bosques a un lado del camino. Afortunadamente logré salir con bien de mis primeros tramos de bajada en curva sobre la Black Beauty, por lo que el llegar al Arco que da labienvenida al Pueblo Mágico de Villa del Carbón representó u alivio y un verdadero triunfo.
En la entrada del pueblo me detuve para anunciar en un SMS mi llegada a mis amigos. Encontrarlos no fue un problema, pues ya estaban esperandome en el centro de Villa con una fina estampa que pasará a la posteridad como mi primer encuentro con el mítico Almighty: Alex y Alex sentados en una banca con los ojitos dormilones (casi casi como de tache) sosteniendo en sus manos un recipiente capáz de contener un litro de cerveza, pero que lógicamente, al llegar más de una hora tarde ya se encontraba poco menos que vacío.
Lo primero que hizo el Mighty después de las lógicas reglas de cortesía fue sacar su cámara y fotografiar a mi Black Beauty. Un detalle de mi Beauty llamó la atención del legendario rider: el tacómetro que justo en el momento de nuestro encuentro registraba el mítico número 666.

¿Coincidencia, superstición? Lo cierto es que el mítico número de la bestia marcó mi encuentro con el señor sin mica negra no ruedas y mi simpatía por ese jóven Toluqueño que me recuerda mucho a cierta canción de los Rolling Stones: "Pleased to meet you ¿How you guess my name?"
Despues de una breve platica en la que nos pusimos al tanto del viaje y de nuestras experiencias emprendimos el viaje a Chapa de Mota, en cuya carretera nos esperaban nuevas curvas de las que le gustan al Kamikaze Toluqueño y que amablemente registró en el video que aqui les comparto.
Chapa de Mota nos recibió con un clima nublado que amagaba con volverse lluvia, por lo que después de la caminata de reconocimiento en la plaza y las fotos de rigor en la iglesia, Alex Tocaranch y yo decidimos que era tiempo de que Alex Almighty nos guiara al lugar donde, según el, ofrecían las ricas carnitas que nos prometió.
"Creo que me falló la jugada, aqui es famosa la barbacoa, no las carnitas" nos dijo, de modo que tacos de barbacoa y un ríco consomé caliente fue lo que comimos mientras platicamos de los inicios en las rodadas, de series de motociclistas y demás aventuras, pero como la lluvia ya comenzaba a aparecer decidimos emprender el regreso a Villa del Carbón, donde habríamos de despedirnos, un poco afligidos por lo breve de nuestro paseo, pero felices porque seguramente esta no sería nuestra última rodada juntos.
El regreso a casa estuvo marcado por un hecho no muy agradable. Una de esas situaciones que nos guste o no (y por lo regular nunca nos gusta) decidimos ocultar a las personas para evadir nuestra cobardía. Resulta que en un paraje recto entre Villa del Carbón y Cahuacan, a la altura donde han instalado una suerte de Marquesa en chiquito con cabañas, renta de caballos y cuatrimotos me topé conque el auto que iba adelante de mi, a unos 400 metros de distancia bajó dramáticamente su velocidad e hizo sonar su claxón en torno a lo que poco después identifiqué como un perro acostado en medio de los dos carriles. El animal parecía confundido y no se movió de la carretera pese a los bocinazos del auto, por lo que cuando me tocó el turno de pasar al lado de él yo también toqué la bocina de mi moto con los mismos resultados.
Casi dos kilómetros después cai en la cuenta de que seguramente el animal no se quitó sencillamente porque no podía hacerlo :( A pesar de que me sentí muy mal, y culpable por no ayudar al can, decidí no regresar para orillarlo, destinando al pobre perro blanco a un destino en el que seguramente dejaría de sufrir pese a que no se quejaba. No se si realmente mi teoria acerca de loq ue pasó obedece a la verdad, pero el recuerdo sigue siendo incómodo para mi, tal vez por eso he tardado tanto en concluir este post...
Continuará...

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